El cartel de Jalisco Nueva Generación: cómo se ha convertido en uno de los más poderosos y violentos de México y de la región.
El cartel de Jalisco Nueva Generación: cómo se ha convertido en uno de los más poderosos y violentos de México y de la región.
Por: Odalys Valle Gonzalez.
La noticia que se analiza en este texto, publicada por el medio español El País, recoge varios artículos sobre la presencia y las actividades del CJNG en diferentes países de la región, como Chiapas, Zacatecas, Michoacán y Guatemala. Entre los temas que aborda están la disputa por el control de las rutas de la droga, los secuestros y asesinatos de jóvenes, la corrupción de las autoridades locales y la respuesta del gobierno federal. La noticia también incluye testimonios de víctimas, testigos, expertos y periodistas que dan cuenta de la realidad y el impacto del narcotráfico y la violencia en estos territorios.La relevancia de esta noticia, respaldada
por diversas y fiables fuentes, trasciende de manera significativa en términos
de seguridad y democracia para los países impactados por el narcotráfico.
Además, su importancia se extiende al ámbito regional en el contexto de la
lucha contra este flagelo. En primer lugar, destaca la naturaleza transnacional
del narcotráfico, subrayando su indiferencia hacia las fronteras y soberanías
nacionales, adaptándose a las condiciones específicas y oportunidades que
ofrece cada territorio.
En segundo lugar, se resalta la dinámica
intrínseca del narcotráfico, evidenciando cambios constantes en actores,
alianzas, estrategias y modalidades. Esta mutabilidad complica
considerablemente tanto la prevención como el combate de este fenómeno. En tercer
lugar, se subraya la complejidad inherente al narcotráfico, con múltiples
dimensiones y consecuencias que afectan diversos aspectos y sectores de la
sociedad. Ante este panorama, se destaca la necesidad de una respuesta integral
y coordinada.
La problemática del narcotráfico es un
desafío complejo que afecta no solo a nivel nacional, sino también a la región
en su conjunto. Frente a esta situación, el llamado a adoptar medidas efectivas
se presenta como una necesidad imperativa. El texto sugiere un enfoque integral
que abarque diversas áreas para prevenir, combatir y erradicar el narcotráfico,
así como para mitigar sus repercusiones en la seguridad y el bienestar de las
personas y las sociedades afectadas.
Se destaca la importancia del
fortalecimiento de las capacidades institucionales como parte de la estrategia
para enfrentar el narcotráfico. Este punto hace referencia a la necesidad de
contar con instituciones sólidas, eficientes y coordinadas que puedan abordar
de manera efectiva este fenómeno. Sin embargo, es crucial analizar críticamente
cómo se llevaría a cabo este fortalecimiento, qué medidas concretas se
implementarían y cómo se garantizaría la transparencia y rendición de cuentas
en las instituciones involucradas.
El respeto a los derechos humanos se
menciona como otro pilar fundamental en la lucha contra el narcotráfico. Este
aspecto es crucial, ya que las estrategias para combatir este problema no deben
comprometer los derechos fundamentales de las personas. La crítica aquí podría
centrarse en la necesidad de garantizar que las acciones emprendidas en la
lucha contra el narcotráfico no conduzcan a violaciones de derechos humanos y
que se evite el uso excesivo de la fuerza.
La participación ciudadana se presenta como
un elemento clave en la estrategia propuesta. Involucrar a la sociedad en la
toma de decisiones y en la implementación de medidas preventivas puede
fortalecer la legitimidad de las acciones gubernamentales. Sin embargo, es
necesario analizar de manera crítica cómo se fomentaría esta participación
ciudadana, asegurando la representatividad y la inclusión de diversos sectores
de la sociedad.
La educación y la prevención son
mencionadas como herramientas esenciales en la estrategia integral. Aquí, la
criminóloga podría reflexionar sobre la necesidad de abordar las causas
subyacentes del narcotráfico, como la falta de oportunidades educativas y
económicas, así como la importancia de la prevención desde edades tempranas. La
efectividad de programas educativos y preventivos debe ser evaluada
constantemente para asegurar que se ajusten a las realidades cambiantes del
fenómeno del narcotráfico.
La propuesta de abordar el problema del
narcotráfico a través de la cooperación internacional y el desarrollo
alternativo es, sin duda, una perspectiva integral que busca atacar las
diversas facetas de este fenómeno global. Como criminóloga, es esencial analizar
críticamente cada componente de esta estrategia y evaluar su viabilidad en la
práctica.
En primer lugar, la colaboración entre
países es un aspecto fundamental en la lucha contra el narcotráfico. Las
organizaciones criminales transnacionales operan sin fronteras, por lo que la
cooperación internacional se presenta como un enfoque lógico para enfrentar
esta amenaza. Sin embargo, en la realidad, la implementación efectiva de esta
colaboración puede enfrentar desafíos considerables. Las diferencias en las
leyes, políticas y sistemas judiciales entre países pueden obstaculizar la
armonización de esfuerzos. Además, cuestiones geopolíticas y conflictos de
intereses pueden complicar la colaboración genuina. Por lo tanto, la
criminóloga debe examinar de cerca la capacidad de los Estados para superar
estos obstáculos y trabajar de manera efectiva en conjunto.
En cuanto a las estrategias
transnacionales, es crucial considerar la necesidad de un enfoque holístico que
no solo se centre en la represión y el control, sino que también aborde las
causas subyacentes del narcotráfico. La aplicación de medidas represivas por sí
sola puede tener efectos limitados si no se abordan las condiciones
socioeconómicas que impulsan la participación en el narcotráfico. Aquí es donde
entra en juego el desarrollo alternativo. Sin embargo, la criminóloga debe
cuestionar la efectividad de estas medidas. ¿Están realmente dirigidas a las
comunidades vulnerables afectadas por el narcotráfico? ¿Se están abordando
adecuadamente las desigualdades económicas y la falta de oportunidades que
pueden contribuir al involucramiento en actividades ilícitas?
Además, es necesario analizar críticamente
la eficacia de las medidas de desarrollo alternativo. ¿Se están implementando
de manera sostenible? ¿Hay evidencia de que están logrando un impacto duradero
en la reducción de la producción y el tráfico de drogas ilícitas? La
criminóloga debe examinar de cerca los resultados y evaluar si estas medidas
realmente están abordando las raíces económicas del narcotráfico o si son
simplemente soluciones a corto plazo que no abordan los problemas subyacentes.
En resumen, aunque el enfoque integral
propuesto aborda varias dimensiones del problema del narcotráfico, es esencial
que la criminóloga realice un análisis crítico de cada elemento. La
implementación práctica de estas medidas es fundamental para asegurar su
efectividad a largo plazo. Además, es crucial que estas estrategias respeten
los derechos fundamentales, evitando posibles abusos en nombre de la lucha
contra el narcotráfico. La criminóloga debe desafiar constantemente la
efectividad y la ética de estas medidas para contribuir a un enfoque más sólido
y sostenible en la lucha contra el narcotráfico.
Fuente:
https://elpais.com/noticias/cjng-cartel-jalisco-nueva-generacion/
Comentarios
Publicar un comentario